Ideas para mejorar la propiedad intelectual en la Argentina

Durante mucho tiempo la propiedad intelectual fue un tema olvidado por los gobiernos de turno en la Argentina. Las medidas o normas adoptadas carecían de planificación (basta ver cuántas reformas tiene la ley 11.723) o visión global. En algunos casos significaban un retroceso en la protección de los derechos de los creadores o inventores incluyendo a los Argentinos.

Ahora tenemos una oportunidad de enmendar esto. Argentina debe adherir a estándares internacionales y mejorar el servicio de propiedad intelectual que el Estado presta a los particulares y empresas, la calidad de las normas, crear tribunales especializados y establecer una estrategia a largo plazo para proteger la creatividad de los argentinos y cumplir con los estándares internacionales que ha acordado en diversos tratados.

Estas son algunas de las medidas o ideas que se deberían considerar:

  1. Aprobar el Tratado de Cooperación en materia de Patentes (PCT): Se trata de un tratado que permite proteger una invención a nivel mundial en 148 países mediante una solicitud internacional de patente. Este tratado ya tiene 148 miembros  incluyendo países de la región como Brasil, Chile, Colombia, Costa Rica, Mexico, Bolivia, etc. El PCT fue enviado por el PEN al Congreso para su aprobación hace 16 años y todavía el Congreso lo está “estudiando”. El Convenio ayudaría a inventores argentinos a lograr protección mundial o en las jurisdicciones más importantes donde vaya a comercializar su invención. Finalmente el PCT no es incompatible con el TRIPS como se oyó decir dijo alguna vez.
  2. Incorporar a la Argentina al Sistema de Madrid de registro internacional de marcas: se trata de un tratado adoptado en el año 1891 (Arreglo de Madrid), y su Protocolo adoptado en 1989. El sistema permite proteger una marca en gran número de países mediante la obtención de un registro internacional que surte efecto en cada una de las Partes Contratantes que se hayan designado. Argentina no forma parte de este tratado que ya suscribieron 96 países de todo el mundo. Permitiría a un empresario argentino registrar marca en varias partes del mundo en forma rápida y sencilla mediante una única solicitud en vez de tener que contactar un agente en cada país, disminuyendo los costos de registro y facilitando la protección.
  3. Derogar las normas inconstitucionales aprobadas por el INPI que limitan ciertas patentes farmacéuticas (Resolución Conjunta que aprueba pautas para el examen de patentabilidad de las Solicitudes de Patentes de Invenciones Químico-Farmacéuticas) y las patentes de biotecnología (Resolución 283/2015 del INPI) que son violatorias del art. 27 del Tratado TRIPS al limitar las concesión de patentes discriminando estas áreas de la tecnología. Estas normas impiden que las invenciones de inventores y empresas argentinas  puedan obtener patentes para sus invenciones biotecnológicas o químicas en nuestro país. Nuestro país ha generado interesantes desarrollos biotecnológicos con alto impacto, por ej. el caso de la vaca Pampa Mansa-.
  4. Aprobar Directrices para el registro de Marcas, de similar estilo al existente en materia de Directrices de Patentamiento. Esto haría mas predecible el trámite del registro de una marca en la Argentina y sus vistas, y serviría de guía a los examinadores y solicitantes.
  5. Argentina tiene que tener una política unificada y armónica en materia de propiedad intelectual e innovación. Para ello se debería unificar en un único organismo la política (policy) de propiedad intelectual, y coordinar en una única agencia el registro unificando a la propiedad industrial (marcas, patentes, diseño industrial), actualmente en el INPI, junto con el Derecho de Autor, actualmente en la Dirección de Derecho de Autor y la protección de semillas, actualmente en el INASE.
  6. Se debe dotar de mas recursos presupuestarios al INPI (ej. para contratar más examinadores) para que las patentes y las marcas se aprueben en forma rápida y que no tarden varios años como ocurre ahora. Asimismo Argentina debe participar en foros internacionales y lograr acuerdos con otras agencias de patentes, como han hecho por ejemplo Brasil, Nicaragua, México y Colombia con Estados Unidos, China, Inglaterra, o Alemania para unirse al Patent Prosecution Highway.
  7. Crear tribunales especializados en propiedad intelectual que entiendan en todas las contiendas relacionadas con la materia y con las nuevas tecnologías, lo cual es una tendencia mundial. Ya existe el fuero civil y comercial con competencia en marcas y patentes (y con jueces muy serios y con muchos antecedentes en la materia), pero sería muy positivo un fuero especializado en propiedad intelectual (con jueces que hayan estudiado propiedad intelectual) cubriendo todas las areas de la protección del conocimiento, como sucede con el Federal Circuit en Estados Unidos, o los tribunales de Marca Comunitaria en España,  la nueva corte unificada de patentes para Europa y muchos otros ejemplos.
  8. NIC-AR debería contemplar para los dominios .com.ar un procedimiento de resolución alternativa de disputas para nombres de dominio, adhiriendo a la UDRP a la cual ya han adherido 71 países de todo el mundo (además de los .com y el .EU) lo que permite recuperar dominios ciberocupados en el gTLD y el ccTLD (desde Francia y España hasta Bolivia y Tuvalú). A la fecha el registro NIC Ar avanzó muchísimo con la reglamentación mas detallada del regimen, y tomó la sabia decisión de arancelar el registro y verificar la identidad de registrantes, así como publicar los dominios en el BO para transparentar su registro.
  9. Aprobar un Código de Propiedad Intelectual como existe en países como Francia o Italia. Debería tratar en varios capítulos las marcas, patentes, diseños, denominaciones geográficas, secretos comerciales, derecho de autor y protección de cultivares. El tratamiento conjunto de todos los institutos de propiedad intelectual serviría para adaptar y mejorar todas estas normas. La ley 11723 es de la década del 30, la de marcas de la década del 80, la de diseños industrial es un decreto ley y la ley de patentes es un ejemplo de mala redacción legislativa. Las normas deberían ser mas claras en los derechos exclusivos que otorga cada creación, y en las excepciones para cada caso. Se deben incluir excepciones claras y precisas para permitir el desarrollo de tecnologías de la información y generar innovación pero sin dejar de proteger los derechos de propiedad intelectual. A modo de ejemplo, actualmente no existen excepciones en el régimen autoral (las que hay son limitadísimas) y ello lleva a numerosos usos en Internet que son infracciones y no deberían serlo. No existe un balance claro entre derechos del titular y derechos de los usuarios. Un claro ejemplo de ello es el reciente debate sobre la extensión del plazo de protección para las fotografías, o la ilegalidad de la parodia en la Argentina.
  10. Establecer legislativamente un procedimiento de notice and take down similar al de la DMCA para la tutela de obras intelectuales en Internet agregando también el uso no autorizado de marcas. Se deberían incluir excepciones para temas de interés pública, actualmente no previstas en la DMCA.  En parte ya lo reconoció la Corte Suprema de Justicia de la Nación en el caso Rodriguez v. Google pero el precedente solo trataba de derecho a la imagen. Aunque un par de fallos penales comenzaron a extender el holding de Rodriguez v. Google, sería mejor tener una norma expresa que reglamente este procedimiento.

Pablo A. Palazzi

Profesor Derecho – Universidad de San Andrés

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