El viajante de comercio y el nuevo Código Civil y Comercial: un conflicto entre dos normas

Por Lucas F. Tamagno.

Es evidente que el Código unificado no tuvo en cuenta otras normas que las civiles y comerciales, y se introdujo en aspectos relativos a otras materias como el derecho del trabajo. Incluso se puede observar que prácticamente no se ha consultado entre el cuerpo de profesores que el código menciona a profesores de Derecho del Trabajo.

De esta omisión de considerar al Derecho del Trabajo como parte integrante en el marco de las regulaciones jurídicas, encontramos un aspecto que nos interesa mencionar que es el relativo a la figura del viajante de comercio y la introducción del Contrato de Agencia.

Si observamos el Capítulo 17 del nuevo Código y la ley Nº 14.546 que regula la actividad del Viajante de Comercio podremos observar que existe una notable coincidencia, incluso en ambos regímenes se acepta que el agente o viajante – según la norma desde la que se lo conceptúe – tiene la posibilidad de prestar sus servicios personales para varios empresarios, lo que en derecho laboral es definido como “viajante no exclusivo”.

Lo llamativo es que el artículo 1479 del Código establece que no existirá relación laboral y que el agente realizará las labores de agente mediante el pago de una retribución.

Es tal el carácter laboral del agente establecido en el nuevo código unificado que en su artículo 1484 inciso c) se establece como una de las obligaciones del empresario “pagar la remuneración pactada”.

Incluso, como principio general, se le prohíbe al agente delegar su actividad excepto cuando el empresario lo permita. De esta forma se infiere un carácter personal de la prestación laboral que es la base del concepto de trabajador que establece la Ley de Contrato de Trabajo.

Por ello, teniendo ambas figuras idénticas funciones y obligaciones, es evidente que quien contrate a una persona para que lo represente frente a otros comerciantes elegirá la figura del agente prevista en el código unificado, y al momento de la extinción el contratado para realizar dicha función promoverá la pertinente acción laboral persiguiendo el pago de las indemnizaciones y multas laborales ante la Justicia del Trabajo en el entendimiento de que su figura ha sido en todo momento la de un empleado, un viajante de comercio sujeto a directivas, sanciones, prestación personal de un servicio y percepción de una remuneración.

Quedan muchos interrogantes con relación a la nueva regulación y se advierten aspectos no contemplados como si el agente debe cumplir un horario, puede trabajar cuando quiera y de acuerdo a ello tomarse vacaciones, dudas que claramente definirán fácticamente si nos encontramos frente a una relación laboral o a una relación de tipo comercial.

Lucas F. Tamagno es especialista en derecho laboral, y autor de numerosos artículos sobre la materia. Ha participado en el seminario de Pruebas Electrónicas organizado por UDESA exponiendo sobre la prueba informática y la privacidad del correo electrónico del trabajador.