Caso E-Corp vs. Adecco Argentina (art. 319 del Código Civil y Comercial de la Nación)

En Buenos Aires, a los 3 días del mes septiembre de dos mil quince, reunidos los Señores Jueces

de Cámara en la Sala de Acuerdos fueron traídos para conocer los autos “E-CORP S.A. c/

ADECCO ARGENTINA S.A. s/ ORDINARIO” …

Estudiados los autos, la Cámara plantea la siguiente cuestión a resolver: ¿Es arreglada a derecho la sentencia apelada de fs. 908/19?

El Dr. Juan Roberto Garibotto dice:

I. La sentencia de primera instancia.

La primer sentenciante hizo lugar íntegramente a la demanda que, por cobro de las sumas puestas en unas facturas e indemnización tarifada en un contrato de consultoría, E-Corp S.A. dedujo contra Adecco Argentina S.A.

i. Sustentada en lo previsto en el contrato que unió a ambas partes, la sra. juez señaló que si bien ellas reservaron su derecho de rescindir el vínculo previa notificación por medio fehaciente formulada con cuarenta y cinco días de antelación, la comunicación formulada por correo electrónico que la demandada dirigió a la actora el 23.11.09 por cuyo medio notificó a ésta su decisión rupturista incumplió ese dispositivo contractual.

Consideró la a quo que un e-mail no constituye el modo fehaciente a que alude la norma contractual ni suple la forma de notificación allí prevista, y con esa base juzgó que Adecco Argentina S.A. debe sufragar las sumas puestas en las facturas emitidas por E-Corp S.A. en los meses de enero, febrero y marzo de 2010.

A ello añadió (i) que fue la propia demandada quien restó eficacia jurídica al correo electrónico en cuestión por haber remitido a E-Corp S.A., el 17.2.10, una carta documento ratificatoria del contenido de aquél; (ii) que al contestar la demanda, Adecco Argentina S.A. adujo que por consecuencia de la rescisión debió contratar, desde el 1.1.10, un nuevo servicio de consultoría brindado por Asyst-Sudamérica Servicio Especializado en Informática Ltda., cuyo domicilio en tal oportunidad informó; (iii) que el oficio que fue cursado a esa empresa fue respondido por otra firma con parecida razón social y diversa sede, quien informó que el vínculo con la defendida principió el 24.11.09, es decir -señaló la sra. magistrada- desde el día siguiente de aquél en que fue decidida la rescisión contractual; y (iv) que la defensa fue declarada negligente respecto de la prueba informativa que ofreció respecto de Asyst-Sudamérica Servicio Especializado en Informática Ltda.

Basada en todo ello, la sra. juez consideró ser indiferente que la defendida hubiera o no utilizado los servicios puestos a disposición de ella por la actora y, por ello, juzgó que las tres facturas en que la pretensión de cobro fue sustentada deben ser sufragadas.

ii. En lo que se refiere al acusado incumplimiento por parte de Adecco Argentina S.A. de lo previsto en la cláusula 7° del contrato, la a quo aludió a la situación de dominante y dominada… citó la norma de la ley 19.550: 33; y con ese basamento advirtió que la actuación de la demandada a través de una de sus sociedades controladas causó perjuicios a E-Corp S.A. En tal dirección la primer sentenciante tuvo por demostrado que Adecco Specialties S.A. es un ente controlado estrictamente por la demandada, y por ello juzgó que la contratación de ex empleados de E-Corp S.A. que aquel ente ideal realizó inmediatamente luego de que ellos hubieren renunciado a la actora, debe entenderse efectuada por la defendida Adecco Argentina S.A.

Sustentó tal decisión en lo informado por la AFIP, en los contratos suscriptos por ambas sociedades con la actora, en el legajo correspondiente a la defendida existente en la Inspección General de Justicia, en el informe producido por un perito en análisis de sistemas de computación y en cuanto emerge de las declaraciones testimoniales que mencionó.

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La correspondencia digital en el nuevo Código Civil y Comercial (art. 318)

por Pablo A. Palazzi

Hay una norma muy interesante en el nuevo Código que resulta aplicable al correo electrónico y va a generar seguramente mucha jurisprudencia. Se trata del art. 318 del nuevo CCC que, superando las limitaciones del viejo art. 1036 del CC, dispone:

Correspondencia. La correspondencia, cualquiera sea el medio empleado para crearla o transmitirla, puede presentarse como prueba por el destinatario, pero la que es confidencial no puede ser utilizada sin consentimiento del remitente. Los terceros no pueden valerse de la correspondencia sin asentimiento del destinatario, y del remitente si es confidencial.

La norma se refiere a la correspondencia  cualquiera sea el medio empleado. Por ello no solamente a las cartas epistolares sino a la correspondencia cualquiera sea el medio empleado para crearla o transmitirla, lo cual obviamente incluye al e-mail o correo electrónico, pero también a mensajes de texto desde telefonía móvil,  mensajes de whatsapp, telegram, snapchat, Facebook messenger o cualquier nueva app que aparezca en el futuro.

El artículo 318 aclara que “puede presentarse como prueba por el destinatario”, sin embargo esta regla no es absoluta pues tiene un PERO. La norma dice claramente: “pero la que es confidencial no puede ser utilizada sin consentimiento del remitente”. La palabra pero tiene que ser entendida como el comienzo de una excepción a la regla que enuncia la misma frase.

¿Cuándo una comunicación es confidencial?

Creo que la confidencialidad puede surgir de dos situaciones: la primera es (i) el contexto del intercambio epistolar, ej. las partes, abogado y cliente, o medico-paciente y luego situaciones mas complicadas o grises en nuestro derecho como propuestas de cerrar un juicio que incluyan reconocimientos de deuda, etc. La segunda es (ii) el caso donde una de las partes claramente dice o expresa que la comunicación es confidencial o privileged, y aquí aparece el recaudo que crea el nuevo art. 318 del CCC que a mi juicio requerirá claramente una nota de CONFIDENCIALIDAD en el mensaje para que sea tal y no pueda ser presentado en juicio. En Estados Unidos es muy común ver que los abogados están acostumbrados a incluir en los mensajes sensibles la noticia de ATTORNEY-CLIENT PRIVILEGE para evitar que estos documentos aparezcan en un discovery (o para el caso del e-mail un e-discovery).

En la Argentina, en virtud del art. 318 del CCC entiendo que deberíamos empezar a hacer lo mismo para evitar que ciertos correos queden atrapados en los casos de prueba anticipada con secuestro de documentos, discos rígidos o mails.

Finalmente la norma dispone que “Los terceros no pueden valerse de la correspondencia sin asentimiento del destinatario, y del remitente si es confidencial”. Con lo cual el alcance del concepto de confidencialidad que venimos analizando en este post vale no solo para el destinatario sino para cualquier tercero.

A este análisis habrá que sumar numerosos elementos adicionales que aparecerán en el contexto como qué regla aplicar para correos internacionales que cruzan las fronteras, y si es posible bajo esta norma realizar una prueba anticipada para secuestrar u obtener correos o verificar su existencia, o autenticidad.